La web es el ámbito natural de la juventud, la generación digital o "nativos digitales", una herramienta que les amplía la independencia y les abre un mundo infinito para satisfacer su insaciable curiosidad. Pero esas mismas características lo hacen el grupo demográfico donde se encuentran los más vulnerables a los efectos negativos de la poderosa red.
Varios estudios han resaltado las características personales que pueden ser factores para que menores o adolescentes se conviertan en víctimas.Entre estas están los niños y niñas con poca supervisión parental, los que tienen problemas de depresión, los jóvenes solitarios y tímidos con dificultades para establecer relaciones de amistad fuera de las redes sociales, y los que han sufrido abuso sexual. Son fácil presa de intimidación, manipulación, ciberacoso, exposición a contenido altamente sexual, intercambio de pornografía o "sexting", la llamada depresión en Facebook y la "preparación" de parte del abusador para desarrollar una conexión emocional y ganarse la confianza del menor o adolescente
.Las señales
Los centros de asistencia de las organizaciones protectoras de la niñez pueden ofrecer guías para detectar las señales de acoso online o de que un niño o joven está tomando parte en actividades en las redes sociales que son precursoras a la explotación. Aunque hay varias posibles señales de este tipo de contacto, no son siempre obvias pues los criminales practican y abogan por la discreción
para evitar ser detectados o identificados.Estas son algunas de las señales más comunes en las que te puedes detectar en tus hijos, los de otras personas o los que tengas a cargo:- Se vuelven muy reservados, particularmente en torno a lo que hacen online.
- Pasan mucho tiempo navegando internet o compartiendo en redes sociales.
- Cambian rápidamente la pantalla de sus dispositivos cuando alguien se les acerca.
- Se retraen o manifiestan ira después de usar internet o enviar mensajes de texto.
- Tienen muchos números telefónicos o correos electrónicos en sus dispositivos.
El Centro de Protección Online y Explotación Infantil (CEOP, por sus siglas en inglés), una agencia del gobierno británico, indica que los cambios de comportamiento de un menor pueden algunas veces ser completamente normales y que es importante no tener una sobrerreacción
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