
Entre abril y septiembre de 2014, la artista de origen argentino Amalia Ulman se presentó a sí misma como una "Chica Instagram". Utilizando hashtags populares de micro-celebridades en la popular red social, Ulman creó una obra de tres partes que explora cómo las mujeres se presentan en línea. Titulado "Excelencias y perfecciones", el proyecto vio a Ulman asumir el papel decute girl (chica bonita), sugar baby (joven mantenida por su amante) y life goddess(diosa de la vida). Ulman dijo que eligió estos personajes porque, para las mujeres, "parecían ser las tendencias más populares en línea".
Organizando los personajes en "un orden que podría tener sentido como una narrativa", Amalia se trasladó a la gran ciudad, rompió con su novio de mucho tiempo, consumió drogas, se sometió a cirugía plástica, se autodestruyó, se disculpó, se recuperó y encontró un nuevo novio.
Para el final del proyecto en 19 de septiembre de 2014, Ulman había acumulado 88.906 seguidores (la cuenta cuenta ahora con más de 110.000). Fue sólo entonces cuando se reveló que todo había sido una actuación, una obra de arte, en lugar de un registro de la vida real.
Presentados simultáneamente en dos grandes exposiciones en Londres, Electronic Superhighway en la galeria Whitechapel y Performing for the Camera en la Tate Modern, "Excelencias y perfecciones" ha recibido una gran atención por su manipulación de las plataformas de medios sociales y su reproducción de los estereotipos de género.
Frecuentemente descrito como una "broma", el proyecto de Ulman atrajo críticas por parte de los usuarios de Facebook e Instagram. La revelación fue una sorpresa para muchos usuarios debido a que Ulman se había asegurado de que las entradas encajarían con su habitual producción en los medios de comunicación social, al menos inicialmente.
Esto contrasta con los principios de la web, que ofrecía mayores oportunidades para el anonimato. Como el antropólogo Daniel Miller señala, "internet apareció inicialmente para ampliar el campo del anonimato, lo que significaba que la gente podía explorar nuevas formas de identidad, cambiar de identidad o asegurar múltiples identidades con relativa libertad".
"Por el contrario, Facebook se ha asociado no sólo con la pérdida del anonimato, sino como una amenaza para todos los aspectos de la vida privada", agrega. Sin embargo, a pesar de lo mucho que se promueve la autenticidad en las redes sociales, todavía sabemos que los perfiles son manipulados en un grado u otro.
Lejos de ser un lugar para escapar de las narrativas tradicionales, comportamientos y formas de expresión, la web con frecuencia los reproduce. Este es un importante recordatorio de que la red no es un reino "virtual", separado del mundo cotidiano.
