WASHINGTON.- Los servicios de inteligencia norteamericanos ratificaron ayer en el Congreso los ciberataques de hackers rusos contra la campaña demócrata para favorecer a Donald Trump , aunque afirmaron que no hubo una injerencia directa en el sistema de conteo de votos.
"Actualmente tenemos más firmeza en la fuerza del comunicado que hicimos el 7 de octubre", cuando advirtieron sobre la piratería informática rusa a los servidores demócratas, según declaró el director de Inteligencia Nacional, James Clapper, en la presentación de un informe sobre los peligros a la seguridad informática ante el Comité de Servicios Armados del Senado.
"Rusia es un actor cibernético total que representa una gran amenaza para el gobierno, las fuerzas militares, la diplomacia, el comercio y la infraestructura de Estados Unidos", señaló.
Clapper aclaró ante una inquietud de los senadores que Rusia "no cambió ningún conteo de votos o algo por el estilo", y dijo que "no hay forma de medir el impacto" que la difusión de correos electrónicos de la campaña demócrata haya podido tener en la decisión de los votantes.
Según la denuncia de los jefes de inteligencia, lo que hicieron los rusos fue "una campaña polifacética" en la que la piratería informática fue "solamente una parte, ya que también incluía propaganda clásica, desinformación y noticias falsas".
La denuncia identificó a 30 países por su capacidad de perpetrar ciberataques y, además de Rusia, alertó sobre la peligrosidad de China, Irán y Corea del Norte, así como el avance en Internet de grupos terroristas como Estado Islámico (EI), Al-Qaeda y el Hezbollah libanés.
Trump, en el centro de la polémica por los supuestos favores del Kremlin, se reunirá hoy con Clapper y otros jefes de inteligencia para conocer los detalles de la denuncia. Ayer reaccionó contra la "prensa deshonesta", al señalar que miente para hacer creer que está en contra de la inteligencia. "En realidad soy un gran admirador", explicó.
Esa admiración a los servicios de espionaje de Estados Unidos no parece incluir a Clapper, que según se conoció ayer será reemplazado en el nuevo gobierno por Dan Coats, un ex senador conservador de Indiana que sirvió como embajador en Alemania en la presidencia de George W. Bush.
Agencias AFP, EFE, AP y DPA
Fuente: La Nación
