La tecnología es la nueva mejor amiga.La cara opuesta del artículo de la semana pasada?. No, es sólo la otra cara - en general todas las cuestiones tienen dos
La tecnología cambió su práctica de la profesión. Le permite estar más próximo a su cliente. Y esto es invalorable para una sociedad de consumidores que tiende a desear respuestas. Además, Ud. y su cliente pueden acceder al mismo tiempo a la documentación y trabajar con ella a la par. No siempre en horas de oficina, ni necesariamente desde su oficina. Y le permite llegar a decenas simultáneamente, mediante la publicidad online.
Sus costos de estructura pueden ser contenidos, mientras Ud. consigue más clientes. Correos, mails masivos y agendas electrónicas reemplazan o auxilian a los empleados fijos. El teléfono celular se volvió imprescindible. Y funciona 24 por 7, a tarifa plana. Un abogado de una corporación no tiene la misma mentalidad que un abogado que ejerce solo o en un estudio pequeño. Pero ambos tienen las mismas herramientas al alcance. En ese sentido, la tecnología es un factor igualitario.
La tecnología no le hará mejor abogado, pero seguramente le dará más tiempo para pensar en lo importante da cada caso y mejorará su conexión con el cliente. Sin montañas de papeles ni tampoco mármol en el piso del palier. Piénselo, es una amiga, no es una adversaria.
