El Reporte anual del Banco Mundial, a "Dividendos digitales", le echa un balde de agua fría a esa utópica visión. Es cierto que encuentra gran cantidad de cosas buenas emergiendo del avance de la tecnología, pero advierte que la gobernanza deficiente y la falta de capacitación están dificultando que todos esos beneficios se materialicen, incluso después de que los países se conectan a la red. Este colosal informe, producto del trabajo de manadas de economistas del BM con acceso a enormes caudales de data, está repleto de fascinantes perlas de sabiduría: Los británicos gastan un promedio de 0,47% de sus ingresos mensuales en las cuentas de los celulares mientras que en la República Democrática del Congo es más del 50% ¿Sabías que en India, considerada como una superpotencia tecnológica naciente, más de 100.000 millones de personas todavía no están conectadas a internet? El informe habla de "desigualdad de información", producto de la oferta de una red menos útil y más lenta para nuevos usuarios que además por sí solos no tienen la habilidad de aprovechar esa tecnología. Resalta el hecho que hay más contribuciones a Wikipedia de Hong Kong que de todo el continente africano, a pesar de que hay 50 veces más usuarios de internet africanos. En este momento, la informática está generando menos empleos en los países en desarrollo que en naciones ricas, 1% de la fuerza laboral en promedio comparado con 3 a 5% en los países de la OECD.No obstante, el estudio anticipa que con la revolución robótica, el impacto de la automatización será una amenaza a empleos en todas partes del mundo, tanto para trabajadores manuales como oficinistas, que pronto serán redundantes.No es exactamente un mensaje inspirador