
En España, la Justicia acude cada vez más a los forenses de la voz para resolverlos. Y aquí?.
En lo que va de año, en España los tribunales han recurrido 284 veces a los laboratorios de voz del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil para que estudien grabaciones de sonido que se quieren usar como prueba en un juicio. Estos centros forenses están especializados en el análisis de la voz y en la identificación de personas a partir de la comparación entre varios registros sonoros; es uno de los requerimientos más habituales de la Justicia.
El facultativo jefe de Acústica Forense de la Policía, Carlos Delgado, destaca el aumento de las peticiones relacionadas con la violencia machista. "El porqué del uso creciente del teléfono para lanzar amenazas es una cuestión difícil de valorar, pero creemos que está relacionado con el hecho de la contundencia de la voz frente a la escritura. La amenaza verbal es también más intimidatoria", explica el experto.
"Hay dos enfoques de la acústica forense, el automático y el humano, el lingüista, pero no tienen por qué ser antagónicos", explica la profesora Gil. "De hecho, lo ideal es que se combinen los dos, porque hay aspectos que el programa de análisis recoge muy bien y otros que no recoge a día de hoy. Por ejemplo, todo lo relacionado con la cualidad de voz". Son rasgos como los de una voz con ronquera o de fumador, el modo de hablarle a un niño pequeño, hablar con un gran escape de aire, como alguien que está cansado... "Y es importante porque la cualidad de voz es muy distintiva cuando es muy notoria".
Carlos Delgado, que forma parte del Laboratorio de Acústica desde su creación en 1987, alaba una posibilidad que le permite el sistema automático: "Trabajar con lenguas distintas al castellano". Con la perspectiva de ese tiempo, el coronel Lucena valora cómo ha mejorado la acústica forense gracias, entre otros aspectos, a la mejora del ancho de banda: "cada vez podemos extraer más información de un archivo comprimido".
Así escucha un forense
La cualidad de la voz es precisamente uno de los aspectos que más utilizan los forenses para realizar un análisis. Reconocen usarlo el 94%, pero es la frecuencia fundamental (el tono de la voz, si es grave o aguda) la reina de las variables: la usan todos. Otro rasgo característico es el tempo (lo usa el 93% de los expertos), la velocidad con la que articulamos sonidos o con la que construimos frases hablando. Los datos corresponden a la asociación que reúne a los expertos en fonética y acústica forense, IAFPA. Los expertos en fonética en España, según Juana Gil, rondan los doscientos.
