Haisam Elsharkawi, un ciudadano norteamericano, fue detenido en el aeropuerto de Los Angeles, esposado, interrogado y luego de tres horas liberado- sin cargos. Pero antes, tras ser amenazado de despojarle de su celular, tuvo que ceder su contraseña y los agentes accedieron a su información, a toda su información.Esto puede ocurrir en cualquier aeropuerto el mundo. Y convengamos en que los agentes de migraciones no se candidatean al “Gran Premio Dulzura del Año”. Y aunque lo hicieran, no es justo que sin orden judicial un extraño acceda a nuestra data. Maltrecha, vapuleada y desvalorizada, la privacidad existe.Que se puede hacer? Van dos consejos: Viaje con un celular y una computadora que use únicamente para ese viaje al extranjero. Compre la más barata, la más simple, la más fea. Hay hasta celulares descartables. Y deje la suya, junto con sus álbumes de fotos, sus aplicaciones, su twitter, en fin, su vida privada, en casa.
De viaje, necesitará acceso a su calendario y directorio, por lo menos y quizás quiera sacar fotos. Pero esa información es suya, privada y sensible para Ud. Entonces, haga un back up, súbalo a la nube y luego borre la información de su dispositivo. Una vez cruzada la frontera, hágase de la información nuevamente a través del proveedor de servicios en la nube.Ayudemos a los ciudadanos a proteger a su derecho a la privacidad.