
Twitter, la red social de microblogging, se ha constituido como un importante espacio de debate social donde cualquier usuario puede dejar su opinión acerca de un tema. El problema nace cuando esta libertad de expresión se utiliza para humillar a otras personas a través de comentarios ofensivos, palabras malsonantes o actitudes racistas, homófobas, sexistas o misóginas. Un estudio realizado por el Centro de Análisis de Redes Sociales (CASM, por sus siglas en inglés) de la organización británica Demos, revela que este tipo de mensajes son muy abundantes, algo que preocupa enormemente a la compañía
La organización monitoriza tuits con contenidos despectivos hacia las mujeres producidos en Reino Unido del 23 de abril hasta el 15 de mayo de este año. Los resultados desvelan que hasta 6.500 personas recibieron alrededor de 10.000 mensajes ofensivos y misóginos a nivel nacional. Y un 50% de los comentarios misóginos publicados en la plataforma proceden de perfiles femeninos.
