Las mujeres conforman la mitad de la población mundial, entonces ¿por qué sólo representan el 1% de los líderes en seguridad?
Hace poco hablé en una cena que mi compañía organizó en Londres para 15 CIOs y profesionales de la seguridad. El tema de la noche fue la diversidad en el personal dedicado a la seguridad cibernética y particularmente se abordó el tema de la representación de las mujeres. Si bien ha aumentado la participaciones de las mujeres en los consejos, seguimos siendo una minoría, con una cifra global de apenas 16.9% en 2016, de acuerdo
con la encuesta “Mujeres en Tecnología” de ISACA. Cuando examinamos a la industria de la seguridad cibernética, la diversidad está seriamente rezagada, pues
sólo el 1% de los ejecutivos son mujeres, según el
Frost and Sullivan 2017 Global Information Security Workforce Study: Mujeres en Ciberseguridad. La diversidad en la fuerza laboral no es un problema exclusivamente femenino. Es una responsabilidad de todos y tiene gran importancia. Importa porque la seguridad cibernética es un asunto global que afecta a todos los géneros, y por tanto las soluciones a dichos desafíos deben provenir de este amplio sector. La diversidad impulsa la adaptación e innovación, lo que permite a las compañías desarrollar tecnologías y soluciones líderes para enfrentar los desafíos en seguridad cibernética que el mundo tiene ante sí ahora y tendrá en el futuro. El compromiso con la diversidad y la inclusión no radica solamente en hacer lo correcto, sino también en hacer lo inteligente. Además de todo, la diversidad ha demostrado tener un buen sentido de negocio. Un
estudio de EY reveló que las firmas cuyos consejos incluían al menos 30 por ciento de líderes mujeres pueden avanzar hasta 6 puntos porcentuales en sus márgenes de ganancia. El inspirador grupo que Forcepoint reunió a una amplia variedad de personas de diferentes grupos de edad, experiencias de vida, etnias y sectores industriales. Formulamos algunas preguntas difíciles durante la velada, con el objetivo de descubrir las acciones concretas que llevar a cabo para mejorar la situación. Descubrimos tres áreas en las que creemos la industria de la seguridad cibernética podría mejorar en el terreno de la diversidad de género.
Aprovechar las oportunidades
La mujer más joven del grupo habló de los retos que había enfrentado para encontrar modelos a seguir, no sólo en seguridad cibernética sino también en las materias de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Otra mujer describió cómo pasó de la educación primaria a ser una profesional en seguridad cibernética, viendo en el camino cada vez menos ejemplos de mujeres en puestos de liderazgo. “En la escuela primaria, las mujeres tienden a estar a cargo. Sin embargo, para cuando entré a la universidad y tuve la oportunidad de escuchar a conferencistas de la industria, todos los líderes eran hombres,” aseguró. Esto representa un desafío real para todos los géneros que trabajan en el área de la seguridad cibernética. Existen muchas oportunidades de hablar públicamente, volver a la escuela, hacer presentaciones en el trabajo o en eventos de la industria. Todos tenemos la responsabilidad de aprovechar esas oportunidades, o si ocupamos puestos de liderazgo, alentar e impulsar a más mujeres a inspirar a otras para que se integren a la industria. Flexibilidad desde la cima
Aunque el trabajo flexible ha aumentado y ahora es normal y aceptable en la mayoría de las compañías, aún existe una imagen errónea alrededor de trabajar medio tiempo o en horas adaptadas. Muchas mujeres del grupo habían hecho pausas en su carrera para criar una familia o tenían responsabilidades adicionales de cuidadores para sus padres ancianos, y habían recibido comentarios o acciones negativas por ello. Un participante tenía la idea clara de dónde debería iniciar el cambio: “La seguridad cibernética es una parte crítica de muchos roles actualmente, y requiere una amplia base de habilidades, la cual está integrada por una combinación de géneros. El cambio solo puede suceder realmente desde arriba y hasta que los consejos entiendan que esta combinación es crucial para el éxito. No verán el beneficio de impulsar y desarrollar a gente experta e informada que podría tener diferentes patrones de trabajo y necesidades flexibles.” Parece inconcebible que aún sigamos teniendo esta conversación en 2017, pero el grupo habló de múltiples historias de los problemas que enfrentaron. Políticas laborales flexibles necesitan ser la norma, y con las prácticas laborales modernas y remotas no hay razón para que los líderes no las adopten. Es responsabilidad de todos alentar el trabajo flexible para todos los géneros, y cada uno hacer nuestra parte para enfrentar cualquier renuencia o sesgo contra esto.