La mayoría de ellos compran ropa, joyería y zapatos, o regalos para sus familiares y amigos. Muchos piden comida para llevar, y buena parte de ellos planifica sus vacaciones, adquiriendo vuelos y billetes de tren. Por supuesto, el consumo de series y programas de televisión de pago también figura en la lista. Y también son muchas las mujeres que compran maquillaje y otros productos de belleza. Pero no ocurre sólo en Reino Unido. La consultora Ipsos realizó un análisis en 2014 que reveló que más del 33 por ciento de los españoles compra por internet durante la noche. Y un estudio más reciente (de octubre de 2015) de la web de cupones de descuento Cuponatic señaló que en Colombia sucede lo mismo: los tiempos de conexión a internet en horarios nocturnos en el país aumentaron en un 25% con el uso de tabletas y teléfonos inteligentes. En general, la tendencia es global. Pero ¿por qué ocurre? La flexibilidad que ofrece la compra por internet y la proliferación de empresas con servicio a domicilio son dos de las causas del crecimiento de este fenómeno, pero también el desajuste de patrones de sueño y alimentarios. Sin embargo, lo que más preocupa a los expertos es que muchos de estos compradores padecen problemas mentales, y que un gran número de empresas se están aprovechando de su vulnerabilidad. Según el Instituto de Política de Salud Mental y Dinero de Reino Unido, "los compradores que tienen dificultades a la hora de controlar su gasto corren un mayor riesgo" que antes de que fuera posible comprar por internet a cualquier hora. "Hicimos una investigación con 5.000 personas con problemas mentales y el 93% nos dijeron que cuando se sienten más débiles suelen gastar más dinero", le cuenta a la BBC, Polly Mackenzie, directora del organismo. "Particularmente, en torno a la mitad de ellos dicen que cuando encuentran más difícil resistir a esa urgencia es por la noche". Mackenzie dice que hay "gran cantidad de investigaciones académicas que demuestran que nuestro control de impulsos se reduce en mitad de la noche", un momento en el cual muchas personas están solas, explica la especialista, lo cual les invita a comprar más. "No hay nadie que te hable, no tienes otra cosa que hacer o, simplemente, es una forma de esconder ese comportamiento de amigos y familiares, que tal vez podrían intentar frenar", explica Mackenzie. Para las grandes empresas, esto puede s er una gran ventaja. De hecho, algunas están empezando a enviar emails nocturnos con descuentos especiales y promociones a personas que siguen este patrón de consumo.