
Se calcula que el impacto económico de esa actividad es de unos USD$ 3 trillones a nivel mundial, un cifra incluso superior al del narcotráfico (USD$1 trillón). Así lo confirmó en una entrevista concedida a Dinero el experto en delitos informáticos de la firma internacional Digiware, Andrés Galindo, quien explicó que los ‘hackers’ ya no trabajan de forma solitaria sino que ahora hacen parte de grandes organizaciones criminales.
En el caso latinoamericano la situación es compleja, los países más afectados por su tamaño de mercado son Brasil y México, seguidos por Colombia (21,73%), Argentina (13,94%), Perú y Ecuador, ambos con el 11,22% de los ataques recibidos de la región.
Con un total de 6.600.000 de arremetidas cibernéticas por día, el sector más afectado por este delito es el financiero (75,29% de los ataques). El segundo más perjudicado es el Gobierno (10,56%), y le siguen las industrias de comunicaciones (8,41%), energía (3,71%), industria (1,98%) y comercio (0,05%).
El encargado de Digiware sostuvo que uno de los errores más graves de las organizaciones es creer que están haciendo un buen trabajo de seguridad y confiarse porque no les ha pasado nada. “Ese es el cliente perfecto para el atacante porque no está prevenido”, apuntó.
