
Al menos 12 ataques de programas maliciosos -malware- cada segundo: a eso estuvieron expuestos los latinoamericanos durante el último año, según un reciente reporte de la empresa internacional de ciberseguridad Kaspersky Lab.
El promedio mantiene a la región muy por detrás de Asia y África e incluso algunos países europeos en lo que se refiere a infecciones de software indeseable, pero según Kaspersky en países Brasil casi la mitad de las computadoras analizadas fue objeto de amenaza (49,9%).
Mientras que en Perú, Bolivia, Chile, México y Colombia las afectadas fueron aproximadamente 4 de cada 10.
El malware -del inglés malicious software- es el nombre genérico dado a los programas que tiene como objetivo infiltrarse en una computadora u otro equipo informático sin permiso de su dueño, a menudo con intenciones criminales.
El término incluye a virus, gusanos, troyanos y otros programas maliciosos.
| Intentos de ataque por usuarios conectados | |
| País | Porcentaje |
| Brasil | 49,9% |
| Perú | 41,9% |
| Bolivia | 41,8% |
| Chile | 40,0% |
| México | 39,9% |
| Colombia | 39,3% |
| Guatemala | 37,5% |
| Ecuador | 36,1% |
| Venezuela | 36,0% |
| Uruguay | 30,0% |
| Argentina | 29,5% |
En total, y utilizando como principal fuente a su servicio basado en la nube Kaspersky Security Network, la empresa de origen ruso registró más de 398 millones de ataques de este tipo de programas entre agosto de 2015 y agosto de 2016.
Y su reporte -dado a conocer esta semana durante su 6ta Cumbre Latinoamericana de Analistas de Seguridad, celebrada en Los Cabos, México- arroja interesantes pistas sobre el comportamiento informático de los latinoamericanos, así como sobre los riesgos a los que están expuestos.
Efectivamente, Kaspersky identificó como la principal fuente de amenazaprogramas piratas, memorias USB contaminadas y "otros medios que no requieren el uso obligatorio de internet".
Según la firma, los ataques activados por este tipo de vías representaron el 82% de los casi 400 millones de ciberataques identificados, lo que significa que únicamente el 18% correspondió a ataques en línea.
