
Anthony Atala supo desde niño, cuando crecía en Lima, que quería ser médico.
Lo que seguramente no imaginaba es que dedicaría su vida a regenerar en el laboratorio tejidos y órganos.O que trabajaría en una impresora tan sofisticada que tal vez algún día haga realidad uno de sus sueños: imprimir riñones humanos para responder a la gran necesidad de órganos para trasplante.
Atala es urólogo y cirujano pediatra y dirige el Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa en Carolina del Norte, Estados Unidos, país al que llegó con 11 años. Junto a su equipo y en un trabajo de más de dos décadas ha implantado con éxito en pacientes humanos una variedad de tejidos y órganos regenerados a partir de células del propio paciente. "Creamos a mano, aún sin usar la impresora, piel, uretras, cartílago, vejigas, músculo y vaginas", le dijo Atala a BBC Mundo. Las células del paciente son cultivadas y crecen sobre una estructura de biomateriales que una vez implantada en el cuerpo humano se desintegra como los puntos después de una cirugía.
El gran desafío ahora es regenerar en el laboratorio órganos más complejos, como el riñón, y hacerlo con una impresora 3D que permite fabricar tejido humano.
Atala anunció recientemente un paso crucial en ese proceso. El científico y sus colegas imprimieron una oreja de un tamaño apto para bebés, que tras ser implantada en un roedor sobrevivió y desarrolló un sistema de vasos sanguíneos.
